El "integrismo" es una condición asociada a la radicalidad; y por extension moral, a la intolerancia. Que no es una premisa sino un resultado.
En política, o mejor en gobierno, el "integrismo" ha implicado la conservación u ocupación de territorios.
En ideología, el "integrismo" tiene que ver con el empeño por mantener una consecuencia circular entre todas las tesis y argumentaciones. La utopia ideológica del "integrismo" es fundar un sistema perfecto que tranque sobre sí mismo, sin albergar "contradicciones" y "vacíos". Como decía se trata apenas de una aspiración; de una meta tan inconseguible como motivadora.
Recientemente el periódico GRANMA publicó un artículo de Pedro de la Hoz que confirma la imposibilidad del "integrismo".
De la Hoz traiciona el desprecio estético por el reguetón de la cultura oficial cubana en aras de otro "principio": Elogiar todo aquello que rebaje a Miami y Hialeah, incluyendo al propio reguetón (cuando es conveniente): "A tono con su colega de Miami, el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, confesó haber consultado a «personas de fuerza política inigualable» para cancelar la participación de tres artistas cubanos en el concierto por el 4 de julio (Día de la Independencia), y citó con nombres y apellidos a dos de sus consultores: Nelys Rojas, muy bien conectada a la mafia anticubana, y, no faltaba más, Orlando Gutiérrez Boronat. Hernández es el culpable de que Señorita Dayana, El Micha y Jacob Forever no estén en el concierto. Por cierto, el congresista Mario Díaz-Balart salió por Univisión «sorprendido» por la anunciada presencia de Jacob Forever y lo tildó de «vocero del régimen» de La Habana. Las autoridades de Miami y Hialeah, tan a espaldas de los tiempos y las realidades como los artífices de la política anticubana en Washington, no van a conseguir, como dice la canción de uno de los artistas vetados, que se seque el Malecón." (Por Emilio Ichikawa)
En política, o mejor en gobierno, el "integrismo" ha implicado la conservación u ocupación de territorios.
En ideología, el "integrismo" tiene que ver con el empeño por mantener una consecuencia circular entre todas las tesis y argumentaciones. La utopia ideológica del "integrismo" es fundar un sistema perfecto que tranque sobre sí mismo, sin albergar "contradicciones" y "vacíos". Como decía se trata apenas de una aspiración; de una meta tan inconseguible como motivadora.
Recientemente el periódico GRANMA publicó un artículo de Pedro de la Hoz que confirma la imposibilidad del "integrismo".
De la Hoz traiciona el desprecio estético por el reguetón de la cultura oficial cubana en aras de otro "principio": Elogiar todo aquello que rebaje a Miami y Hialeah, incluyendo al propio reguetón (cuando es conveniente): "A tono con su colega de Miami, el alcalde de Hialeah, Carlos Hernández, confesó haber consultado a «personas de fuerza política inigualable» para cancelar la participación de tres artistas cubanos en el concierto por el 4 de julio (Día de la Independencia), y citó con nombres y apellidos a dos de sus consultores: Nelys Rojas, muy bien conectada a la mafia anticubana, y, no faltaba más, Orlando Gutiérrez Boronat. Hernández es el culpable de que Señorita Dayana, El Micha y Jacob Forever no estén en el concierto. Por cierto, el congresista Mario Díaz-Balart salió por Univisión «sorprendido» por la anunciada presencia de Jacob Forever y lo tildó de «vocero del régimen» de La Habana. Las autoridades de Miami y Hialeah, tan a espaldas de los tiempos y las realidades como los artífices de la política anticubana en Washington, no van a conseguir, como dice la canción de uno de los artistas vetados, que se seque el Malecón." (Por Emilio Ichikawa)
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