Ir al contenido principal

El verdadero miedo en la última aldea de la Galia (Por Sergio López Rivero)


La historieta cómica francesa Asterix el Galo, tiene tantos gags, mensajes simbólicos y representaciones históricas, que sobrepasa con creces el reclamo de cualquier público infantil. La obra creada por el guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo, que se supone recrea un mundo ficticio al noroeste de la Galia, alrededor del año 50 antes de Cristo, abusa de los visos nacionalistas como el Elpidio Valdés cubano, pero su mensaje es más universal y, por lo tanto, nació con la vocación de llegar sin esforzarse demasiado a un público mucho más diverso.

 Siempre me ha llamado la atención que en la estructura del relato, basado en el acoso de una aldea gala, rodeada por cuatro campamentos romanos, y considerada el último reducto de la resistencia ante el poder de Julio César, el verdadero miedo de sus habitantes se centrara en la caída del cielo sobre sus cabezas.

Hace poco, un viejo amigo, capaz de retorcer tus argumentos e intentar  estrangularte con ellos mismos, me ofreció su versión del asunto adaptado a la historia  de Cuba contemporánea. Según él, desde la época de la Guerra Fría a esta parte, el verdadero miedo de los cubanos no ha sido al enemigo extranjero (norteamericano o ruso), sino a la aceptación de la política como confrontación.  A saber convivir con los puntos de vista diferentes del adversario. Y eso, insistía mi viejo amigo, va más allá de Kennedy, de Obama o de Trump. De Nikita, de Gorbachov o de Putin. (Por Sergio López Rivero)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El más grande opositor llegado a Miami

Se produce a sí mismo bajo la marca de "el más grande opositor cubano llegado a Miami". Desde un pueblo de áreas verdes (toda la isla, menos La Habana y Varadero, su Municipio Especial) que no debo nombrar por el temor a la presión de grupo, que es más fuerte que la gubernamental. A diferencia de otros compatriotas que dicen amar la tierra de sus ancestros, él asegura que lo que realmente ama no es la tierra cubana sino el mar, los ríos, las lagunas, los arroyos, los charcos, las zanjas (en Cuba no hay asequias, como en Burjassot)… en fin, el agua kubishe. La prueba de que es o fue alguna vez el opositor más grande de la isla consiste en que, mientras pescaba en la costa u orilla, junto a otros prominentes opositores, la Seguridad del Estado se dirigía especialmente a él obligándole a sacar el nylon, cordel, curricán o pita del agua. Si cuando recogía el carrete resultaba que traía el anzuelo vacío, sin restos de carnada o un ejemplar convicente enganchado o robado al arr...

Filosofía política: Presidente Trump, de romántico a ilustrado

Recientemente, en la ciudad floridana de Orlando, el Presidente Trump actualizó su lema de campaña del 2016 ( " Make America Great Again " ) por otro: " Keep America Great " . Desde el punto de vista de la historia de la de las ideas filosóficas, esto significa pasar del romanticismo al iluminismo (la Ilustración): Del culto al pasado al culto al presente. Pero hay otro detalle en el discurso de Trump en Orlando y se refiere a la forma; a ese truco mediante el cual el orador no impone, sino que aparentemente se deja imponer por la masa. Pura demagogia, sin sentido peyorativo. El Prof. Sergio López Rivero suele recordar el ardid que usó Fidel Castro para re-nombrar al PURS como Partido Comunista. En el día de la clausura de aquela reunión a mediados de los años '60, Fidel pregunta a los militantes: ¿Y cómo llamaremos a este nuevo partido? ¿Cómo?, no se oye, no se oye lo que dicen por allá; ¿comunista?... ¿comunista? Ah, pues si ustedes lo quieren así se llama...

Las palabras de Canel a los intelectuales y "el pan" de Omar Valiño

Emilio Ichikawa Cuba podría esperar algo de sus obreros, de sus jineteras, de sus cuentapropistas, de sus peloteros, de sus ajedrecistas... y hasta de sus futbolistas, pero nada de su clase intelectual; en particular de sus periodistas y escritores. Actualmente existe en los medios cubanos una carrera por demostrar quién tira más largo de la leva de Canel; a quien intentan canonizar luego de su discurso en la clausura del Congreso de la UNEAC. De todos los textos que he leído, el que me parece más desvergonzado es el titulado " El pan y la rosa juntos ", de Omar Valiño. Valiño rompe, con inconciencia e improvisación, varias tradiciones cubanas. Amparado en la crónica, evitando el compromiso de la escritura en primera persona, reporta: " En los pasillos el entusiasmo (con Canel) era notorio, la emoción notable. Hasta algunos ateos señalaban que Fidel allá arriba lo miraba contento. " En la tradición mitológica cubana, la gente se pregunta qué es lo que pud...