Ir al contenido principal

Serie "Las niñas de Alcácer": De documento sobre la historia de la TV española, a alegato de la "ideología de género"

La serie sobre el caso de "Las niñas de Alcácer" pudo haberse mantenido en los límites de un documento sobre la historia de la TV española, y sin embargo tuerce a una defensa de la "ideología de género".

El material informa, y en ese marco también establece, que el tratamiento televisivo del crimen contra las tres niñas valenciana es el punto a partir del cual naufraga el enfoque de los temas sociales como "entretenimiento". La manipulación grotesta de los sufrimientos de los familiares para elevar los índices de teleaudiencia es cuestionada sin reparos.

Lo interesante es que la manipulación da resultado empresarial: los índices de sintonía realmente aumentan, por lo que en esto de la "telebasura" los espectadores son cómplices. Culpables.

La serie termina con la perorata de una profesora que no ve tras el crimen otra cosa que un "problema de discriminación". Dice, con razón, que las jóvenes tienen derecho a salir sin de noche, haciendo autostop (pidiendo "botella", " a dedo") si les da la gana, y que eso no las hace (co) responsables.

Al sur de Miami Dade County, en Florida City, los niños cubanoamericanos tienen que ir acompañados de sus padres a jugar pelota. Como dice la maestra de la serie, ellos y ellas tienen derecho a ir a practicar deportes libremente, sin que los padres les custodien. Lo preocupante del caso es que, mientras la sociedad y la convivencia no cambien, los niños y las niñas buenas tiene que ir con protección familiar a jugar, porque las niñas y los niños malos van acompañados de sus padres y otros mayores a hacer lo suyo. (Por Emilio Ichikawa)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El más grande opositor llegado a Miami

Se produce a sí mismo bajo la marca de "el más grande opositor cubano llegado a Miami". Desde un pueblo de áreas verdes (toda la isla, menos La Habana y Varadero, su Municipio Especial) que no debo nombrar por el temor a la presión de grupo, que es más fuerte que la gubernamental. A diferencia de otros compatriotas que dicen amar la tierra de sus ancestros, él asegura que lo que realmente ama no es la tierra cubana sino el mar, los ríos, las lagunas, los arroyos, los charcos, las zanjas (en Cuba no hay asequias, como en Burjassot)… en fin, el agua kubishe. La prueba de que es o fue alguna vez el opositor más grande de la isla consiste en que, mientras pescaba en la costa u orilla, junto a otros prominentes opositores, la Seguridad del Estado se dirigía especialmente a él obligándole a sacar el nylon, cordel, curricán o pita del agua. Si cuando recogía el carrete resultaba que traía el anzuelo vacío, sin restos de carnada o un ejemplar convicente enganchado o robado al arr...

Filosofía política: Presidente Trump, de romántico a ilustrado

Recientemente, en la ciudad floridana de Orlando, el Presidente Trump actualizó su lema de campaña del 2016 ( " Make America Great Again " ) por otro: " Keep America Great " . Desde el punto de vista de la historia de la de las ideas filosóficas, esto significa pasar del romanticismo al iluminismo (la Ilustración): Del culto al pasado al culto al presente. Pero hay otro detalle en el discurso de Trump en Orlando y se refiere a la forma; a ese truco mediante el cual el orador no impone, sino que aparentemente se deja imponer por la masa. Pura demagogia, sin sentido peyorativo. El Prof. Sergio López Rivero suele recordar el ardid que usó Fidel Castro para re-nombrar al PURS como Partido Comunista. En el día de la clausura de aquela reunión a mediados de los años '60, Fidel pregunta a los militantes: ¿Y cómo llamaremos a este nuevo partido? ¿Cómo?, no se oye, no se oye lo que dicen por allá; ¿comunista?... ¿comunista? Ah, pues si ustedes lo quieren así se llama...

Las palabras de Canel a los intelectuales y "el pan" de Omar Valiño

Emilio Ichikawa Cuba podría esperar algo de sus obreros, de sus jineteras, de sus cuentapropistas, de sus peloteros, de sus ajedrecistas... y hasta de sus futbolistas, pero nada de su clase intelectual; en particular de sus periodistas y escritores. Actualmente existe en los medios cubanos una carrera por demostrar quién tira más largo de la leva de Canel; a quien intentan canonizar luego de su discurso en la clausura del Congreso de la UNEAC. De todos los textos que he leído, el que me parece más desvergonzado es el titulado " El pan y la rosa juntos ", de Omar Valiño. Valiño rompe, con inconciencia e improvisación, varias tradiciones cubanas. Amparado en la crónica, evitando el compromiso de la escritura en primera persona, reporta: " En los pasillos el entusiasmo (con Canel) era notorio, la emoción notable. Hasta algunos ateos señalaban que Fidel allá arriba lo miraba contento. " En la tradición mitológica cubana, la gente se pregunta qué es lo que pud...